Al principio las parejas de maderas permanecen invariables, no aceptando es el comienzo las ampliaciones beethovenianas del flautín y el contrafagot. Paulatinamente se amplían los grupos a tres, especialmente a partir de «Lohengrin» de Wagner, en este aspecto se convirtió en el modelo a seguir.
La tercera flauta en ocasiones podría cambiar a flautín. El tercer oboe por el corno inglés, el tercer clarinete por clarinete bajo y el tercer fagot por el contrafagot. Estos nuevos instrumentos podrían ser utilizados también como instrumentos solistas, o bien para añadir nuevos colores a la paleta instrumental.
Flautas y Flautín
Se aprovechará el registro grave y sombrío de las flautas por su timbre característico. En el clasicismo no era utilizado a no ser que fuera doblado por otros instrumentos.
Ejemplo de flauta doblando a violines primeros en registro grave.
H. Berlioz: Sinfonía Fantástica
Richard Strauss: Don Quixote
Uso del trémolo de dedos. Es conveniente usarlo en un registro más agudo que el grave, a pesar que el sonido grave genera un buen efecto tímbrico. Especial cuidado en que no supere el intervalo de cuarta para facilitar la interpretación. Su efecto es mayor cuando es instrumentado densamente con otras voces de flauta o maderas.
Ravel: La valse
A la flauta también le resulta fácil la repetición de notas mediante la técnica del doble o triple picado. Es apropiado utilizar este recurso en su registro medio-agudo, ya que en el registro grave apenas es utilizado.
Mendelssohn: Sinfonía no.4 «Italiana»
Una ampliación del doble o triple picado la encontramos con el Frullato (Flatterzunge) en el que se pronuncia una r redoblante. Suele escribirse con el término: Flatterzunge. Esta técnica no proliferará hasta mediados del siglo XX en flautas.
Oboes y Corno Inglés
Para los oboes vale la mayor parte de lo visto en las flautas.
En trinos hay que evitar los que tengan un tono entero y contengan dos alteraciones. El trémolo de dedos es realizable como en las flautas teniendo en cuenta las mismas limitaciones que para ellas. Son menos efectistas que las flautas, por eso es conveniente emplearlos en combinación con otroa familias, como otros trémolos de dedos con flautas, clarinetes o con ambos.
El picado doble o triple no es ejecutable en el oboe.
Corno Inglés-
Está afinado en Fa, y por lo tanto es transpositor, suena una quinta por debajo. Su notación es igual a la del oboe. El sonido en comparación es un poco velado en comparación al oboe, similar a la relación violín y viola. Suele exigirse por el tamaño del cuerpo y su sonido más grave, un menor grado de complejidad técnica que al oboe.
R. Wagner: Tristan III
Clarinete y Clarinete Bajo
Es el instrumento de viento madera preferido en el romanticismo debido a su capacidad expresiva en los solos. También el perfeccionamiento mecánico de llaves permite una gran ampliación técnica. En agudo es llevado al Sol5 y se exige la misma virtuosidad que a los violines. A pesar que las diferentes transposiciones del instrumento a La, Sib y Do se acomodaban a la exigencia de la tonalidad de la obra, ha sido la capacidad tímbrica la que ha decidido en mayor grado la afinación del instrumento por parte de los compositores. El clarinete en Sib es el más utilizado en la actualidad a pesar del color tímbrico, el clarinete en la es más blando y el clarinete en do posee un sonido más punzante. El cuarteto de clarinetes abarca el registro de voces femeninas. Las técnicas vistas en las flautas se aplican al clarinete.
El clarinete bajo suena una nona por debajo de la nota escrita. Su registro abarca las sonoridades de bajo, tenor y contralto. Es más cantabile que el fagot y se prefiere la escritura para tal efecto en lugar del fagot.
Fagot y contrafagot
El instrumento intercambio del fago es el contrafagot. Richard Wagner lo rechaza por su voz espesa, ronca y poco modulante. Utiliza el tercer fagot en su registro más grave la-1, en lugar de exigir el cambio al contrafatot que podría bajar todavía una quinta más grave. El uso de la combinación a tres entre dos fagotes y un contrafagot no es conveniente, en lugar se prefiere la escritura a tres fagotes.
Los Fagots no suelen distinguirse en el romanticismo por su cualidad solística, pero su timbre es muy empleado para generar crear texturas o acompañamientos.
R. Wagner: Sigfrido
CONJUNTO de MADERAS
- En el siguiente ejemplo se observa una escritura a cinco voces para madera aguda. Recuerda la escritura clásica, la voz principal es conducida por el oboe a solo con cuatro voces divididas en pares de clarinetes y fagotes. El pasaje viene precedido del mismo tema en metales y es continuado por la sección de cuerdas.
F. Liszt: Sinfonía de la montaña
- Escritura a tres voces/cuatro de flautas. En el siguiente pasaje aparece por primera vez una escritura a tres voces de flauta con una cuarta voz de bajo realizada por el primer clarinete.
R. WAGNER: Tannhäuser, III
- El siguiente pasaje resulta un poco difícil de leer. La elección de un clarinete en la en lugar del clarinete en Sib da fe de lo comentado anteriormente, donde la elecciín tímbrica del clarinete pesa más que facilitar la lectura y escritura con el clarinete en Sib.
F. Liszt: Sinfonía Fausto II
- A continuación se muestra una plantilla completa de madera a tres. Aparecen también el corno inglés y el clarinete bajo. La voz de la melodía está doblada en dos octavas. Dos flautas en la octava superior y un oboe y clarinete en la octava inferior. En la instrumentación completa de maderas con doce voces, la melodía exigiría entre cuatro a cinco instrumentos; el bajo de dos a tres, incluso cuatro; y para el relleno armónico bastaría un total de dos instrumentos. No se debe partir de la sonoridad del piano a la hora de instrumentar la familia completa de maderas. El arpa arpegia los acordes del pasaje.
R. Wagner: Lohenring I
- Un uso frecuente es el de fraccionar rítmicamente la armonía en repeticiones homofónicas. La dinámica escogida para este efecto cambia sustancialmente su efecto. En una dinámica (p) le da al pasaje una sonoridad suspensa, por cambio si la dinámica es forte el carácter podría ser cortante, excitante o amenazador.
R. Wagner: Rheingold
R. Wagner: Lohenring III
F. Liszt: Sinfonía de la montaña
El uso de los instrumentos a solo en las maderas tiene su origen en los concierto a solo del clasicismo. Si bien durante el clasicismo, las veces que aparecen fuera del ámbito de concierto solista, lo hacen como respuesta a solo de la masa orquestal. En la época romántica podemos encontrar pasajes a solo instrumentados con un acompañamiento en textura de melodía acompañada. El romanticismo desarrolla el fragmento solístico acompañado por cualquier grupo instrumental de la orquesta, ya sea de una misma familia o mixto.
F. Schubert: Sinfonía nº8
El conjunto a solo en la familia de viento en contraposición a la cuerda. La línea melódica está instrumentada con la técnica clásica en maderas, doblando las voces por terceras en oboes, mientras las cuerdas despliegan un acompañamiento armónico. El cello acompaña con un contratema mientras el bajo mantiene una nota pedal en Lab.
Wagner: Parsifal
Compenetración con el timbre de las cuerdas en textura unisonal para dotar al pasaje de diferentes mixturas.
Como color al murmullo de las cuerdas graves, Wagner utiliza en Parsifal el empleo de los clarinetes como complemento armónico para tal efecto. El murmullo está basado en el acorde Cm7 de los violines primeros.
R. Wagner: Lohenring I
La línea melódica está instrumentada con la primera flauta, primer oboe y primer clarinete. Las voces de las cuerdas complementan destacando en algunos momentos partes del conjunto de maderas.