Enlaces a cuatro voces en estado fundamental

Si estás comenzando a realizar ejercicios prácticos a cuatro voces, debes saber que el hecho de que un acorde duplique alguno de sus sonidos formando una octava no es motivo de alarma. A cuatro voces, con acordes tríadas, es un hecho común. En primer lugar, la mejor nota para duplicar siempre es la octava, ya que hace que el equilibrio o peso del acorde recaigan sobre el sonido que se genera. Si no nos conviene duplicar la fundamental, la segunda nota más aceptada es la quinta justa del acorde. La quinta sigue reforzando el peso, o dicho de otra manera, el sonido fundamental, ya que es el primer apoyo armónico dentro de su fenómeno físico armónico. La tercera, al ser un sonido más alejado dentro del espectro, tiene una sonoridad mas densa e interrumpe la definición clara de la fundamental. Si queremos que nuestro acorde tenga color o sabor a Do, lo mejor será duplicar la fundamental o su quinta.

Ahora, para poder localizar rápidamente que intervalos debemos revisar a la hora de encadenar un acorde nos fijamos en el acorde objetivo. Si el acorde tiene un equilibrio adecuado tendrá la octava o la quinta duplicada. Las terceras, si has leído la entrada citada anteriormente (que intervalos debemos revisar a la hora de encadenar un acorde), sabrás que no ocasionan ningún tipo de problema a revisar. Sabido esto, el acorde enlazado a revisar debe someterse a las siguientes preguntas:


1. ¿He duplicado o triplicado la fundamental?
2. ¿He duplicado la quinta del acorde?
3. ¿He duplicado la tercera del acorde?

Sí, puedes triplicar una nota, siempre y cuando sea la fundamental. El acorde que tengo a revisar en este momento es G (Sol Mayor), si tengo claro que no he duplicado la tercera y solo la he puesto una vez, buscaré entre las voces del acorde las notas implicadas en alguna duplicación. En primer lugar, la realización más común es duplicar la fundamental, por tanto en mi acorde buscaré si la he duplicado (Sol-Sol). Una vez localizadas, he de olvidarme del resto de notas del acorde por el momento. Observa como en el siguiente ejemplo la octava implica las voces del tenor y el bajo. Ahora veremos si las voces se comportan de forma independiente.


a) Movimiento contrario b) Movimiento oblicuo c) Movimiento directo (una voz se mueve por grado conjunto (segunda mayor o menor) y la otra se mueve por salto.


La octava resultante entre dos voces estará enlaza correctamente cuando haya llegado por alguna de estas premisas. En este caso, la duplicación de la octava de sol llega por movimiento oblicuo.

Si no aparecen más octavas desde la fundamental es hora comprar si he duplicado la quinta del acorde, en este caso la nota re. De no observar una octava desde la quinta del acorde (en este caso re-re), damos por hecho que no hemos duplicado la quinta, así que pasaremos al siguiente punto. Comprobar quintas.
La quinta natural del acorde será fundamental más quinta (Sol-re), localizaremos cuantas veces aparecen y procederemos a su comprobación. En el siguiente caso, las voces implicadas son alto y tenor. La voz del tenor, al no realizar ningún movimiento en el enlace, deja en evidencia el movimiento oblicuo. La voz del alto desciende de grado mientras que el tener está estático dando lugar en el acorde a una quinta justa llegada por movimiento oblicuo.

Al localizar un determinado intervalo, hay que tener en cuenta que puede aparecer más de una vez implicando otras voces, pero siempre las comprobaremos de forma aislada. En este caso, se ha localizado otra quinta justa entre el alto y el bajo. Ambas voces descienden a un intervalo de quinta justa (Sol-Re). La quinta resultante ha llegado por movimiento directo, pero al mismo tiempo muestran cierta independencia entre sí. El alto desciende de grado conjunto y el bajo desciende de salto.