Acorde de sensible y séptima de sensible en ambos modos

Cifrado barroco francés

Debido a la limitación que puede ofrecer el acorde conformado por tres sonidos, la ampliación del mismo a una cuatríada brinda un mayor abanico de posibilidades. Al tener la libertad de elección, podemos optar por utilizar tanto el acorde de tres notas como el de cuatro, según nuestros propios intereses y con el fin de favorecer el discurso melódico entre todas las voces involucradas.

El cifrado en estado fundamental añade la séptima menor (7 sin barrar) desde el bajo manteniendo el quinto barrado, indicando la quinta disminuida al igual que el acorde triada.
Recuerda cómo hallar la séptima por la inversión de los intervalos «La-Si / Si-La» – «Segunda mayor / Séptima menor».

En su primera inversión, con la tercera del acorde situada en el bajo aparece el intervalo de tercera, el cual se espera; el de quinta, que también es esperado, y la sensible (+) a distancia de sexta. Si tan solo ciframos la sensible a distancia de sexta podemos encontrar contradicciones a la hora de cifrar acordes. De momento, vamos a asumir lo expuesto en la primera página de esta entrada: en las inversiones de los acordes tríadas obtendremos un seis sustituyendo al cinco, y un cuatro sustituyendo al tres. Cuando aparecen juntos el cinco y el seis da lugar a un acorde cuatríada en primera inversión. Si nombramos los sonidos resultantes (+6 5) desde la nota re obtenemos Si (sensible) La (quinta) y Re (nota de nuestro bajo cifrado). Si ordenamos los sonidos por terceras, obligatoriamente pasaremos por Fa (tercera del acorde que también presuponíamos que iba a aparecer).

En la segunda inversión ocurre lo mismo. El cuatro no sustituye al tres, este se mantiene para hacernos comprender que nuestro acorde se trata de una segunda inversión del acorde cuatríada. El +4 señala la sensible y el 3, la séptima del acorde.

Para la tercera inversión, por su condición de ser cuatríada, únicamente se cifra a qué distancia se encuentra la fundamental del acorde, en este caso sensible (+2) a distancia de segunda. Tanto en el modo mayor como en el menor, puede cifrarse exactamente igual, por eso hay tratadistas que prefieren diferenciarlos con la nota tercera del acorde (re), también reconocida como supertónica en la tonalidad, que es la única nota no disonante del acorde y además es el complemento perfecto de la fundamental aparente como acorde derivado del dominante que es.

El acorde disminuido aparece en el modo menor cuando alteramos la séptima en la escala armónica o melódica y tiene la particularidad de ser simétrico. Al mantener todas las distancias entre sí iguales no sería necesaria la inversión en el cifrado, pero aún así para no crear confusión se seguirá cifrando en los ejemplos vistos.

El estado fundamental ofrece la séptima disminuida desde el bajo Si. Para representar el tipo de séptima que es lo barramos al igual que hacemos con la quinta cuando mantiene la misma tipología. Barrado para los intervalos disminuidos. Recuerda que nos referimos al cifrado barroco, no al universal de grados.

En la primera inversión se cifra al igual que en el modo mayor, seis y cinco para representar la primera inversión de un acorde de cuatro sonidos, pero esta vez el intervalo de quinta desde la tercera (re) a la séptima (lab) es disminuido, por tanto barramos la quinta resultante desde el bajo.

La segunda inversión, a priori debería cifrarse como el acorde en segunda inversión del modo mayor, ya que tan solo ciframos los intervalos resultantes; la sensible; y aquellas notas alteradas no indicadas en nuestra armadura o tonalidad. Por esto, en el lab (b3) no debería resaltarse con la alteración bemol como el ejemplo ofrecido en la imagen, pero por cortesía, para evitar confusiones así lo distinguen algunos tratadistas en sus ejemplos.

En al tercera inversión tan solo se cifra a que distancia sin definir el intervalo se encuentra la sensible.

Disposición

La séptima menor del acorde debe estar siempre a distancia de séptima con la fundamental (sensible en este caso), no debe colocarse más baja que la fundamental, de esta forma la sonoridad queda mejor equilibrada y definida. Este acorde contiene a parte de la disonancia del propio intervalo de séptima, la disonancia atractiva de tritono tonal.

La resolución es similar al acorde de Séptima de dominante. El tritono resuelve como es habitual y el intervalo de séptima que se produce desde el bajo, por su propia condición (disonante) de séptima, resuelve por grado conjunto descendente.

  1. Zamacois, Joaquín. Tratado de armonía 1. Editorial Moderna, 1997.. ↩︎