PREPARACIÓN DE LA SÉPTIMA
Los intervalos resultantes en el acorde de V7 son como se ha mencionado anteriormente: Una tercera Mayor, una quinta justa (perfecta) y una séptima menor.
El intervalo resultante de séptima está catalogado por su sonoridad como intervalo disonante, al igual que sucede con la segunda o novena, y con la cuarta desde el bajo.
No confundir Bajo: voz más grave; con Fundamental: Nota por la que se genera un acorde por la superposición de intervalos
Dado que el acorde resultante es disonante, vamos a tratar el ataque a este intervalo con unas reglas que suavizaran su sonoridad en el momento de su aparición.
Primera consideración: Su resolución
Cualquier intervalo disonante tiende a resolver por grado a la nota más próxima.
También se da en el caso de los intervalos mencionados anteriormente. Si prestas atención a la escucha de los mismos podrás observar cómo los intervalos de segunda, o cuarta tienen cierta atracción a su resolución por grado descendente.


Igual sucede con el intervalo de séptima. Una vez escuchado un intervalo disonante resultado de una disposición armónica vertical, éste tiende a buscar su relajación de forma descendente por grado conjunto (indiferentemente que sea segunda mayor o menor). Por tanto, la séptima del acorde se ve obligada a descender de grado a la tercera del acorde, si su resolución es en Tónica.

Se da por hecho que junto a la nota sensible, forman un acorde con dos notas que conducen de forma obligada (tal vez pueda venir de ahí su nombre Dominante), la sensible conducirá a tónica y la cuarta de la tonalidad (Séptima del acorde *disonancia) descenderá de grado a la tercera.
Estas notas no podrán duplicarse de momento, tal vez en estudios más avanzados de armonía pueda darse el caso.

Segunda consideración: Su preparación
El proceso además del ataque y su resolución conlleva la preparación de la disonancia.
La mejor forma de atacar un sonido con dudosa sonoridad siempre ha sido el movimiento oblicuo. Zamacois corrobora este hecho en su tratado de armonía en cuanto a la preparación de esta séptima. El hecho de que uno de los dos sonidos afectados ya haya sido ejecutado en la misma altura en el acorde anterior, mitiga la dureza del intervalo resultante en el momento de su ataque. Por tanto, la mejor forma de abordar un acorde de V7 es con la preparación de la séptima por movimiento oblicuo en la misma voz.

Puede suceder que en determinadas situaciones el acorde que precede al acorde de dominante no disponga de la nota afectada, ya que esta puede ser una nota común a ambos acordes. En estos casos, otra opción sería la de preparar la disonancia (la séptima del acorde de dominante) por grado conjunto. Conviene destacar que la idea de la nota de paso entre dos sonidos consonantes ha sido aceptada auditivamente desde épocas anteriores a la existencia de tratados que abordaran dicha cuestión.

Cuando no sea propicio llegar a la preparación de la séptima por ninguno de estos dos casos, se puede acceder a la séptima por salto, siempre y cuando se acceda a la séptima por salto ascendente, ya que su resolución obligada es la de conducir por movimiento contrario.


Puede darse el caso de, aún siendo posible la preparación de la séptima, ésta venga preparada por salto ascendente o grado conjunto desde otra nota del acorde, mientras la nota afectada permanece en otra voz. En estos casos de preparación indirecta, es conveniente que el alumnado guíe la preparación indirecta por una línea discontinua.

Debe estar conectado para enviar un comentario.